Sevilla es una ciudad de altura, es por eso que presenciarla en vista panorámica desde una de sus imponentes torres puede ser una de las experiencias más gratificantes que vivirás en esta localidad de Andalucía. Antiguamente estas construcciones estaban diseñadas para mantener la entrada de la ciudad bajo vigilancia, hoy nos enseñan un poco más sobre la abundante historia que conlleva y la belleza arquitectónica de la época. 

Si no sufres de vértigo y te gustaría conocer más acerca de estas monumentales construcciones, entonces tienes que seguir leyendo: en este artículo descubrirás cuales son las 5 torres más altas de Sevilla para que traces tu próxima ruta turística cuando viajes a Andalucía. 

5. Torre de Don Fadrique

Esta espectacular torre es uno de los monumentos más antiguos, no solo de Sevilla, sino también de toda España. Por suerte, está perfectamente conservada y a simple vista podrás darte cuenta que irradia por completo toda esa esencia medieval, como si de un castillo de cuentos se tratase. 

La Torre de Don Fadrique está situada en el patio del convento de Santa Clara, por su interior recorrieron las antiguas murallas de la ciudad de Sevilla así que estamos hablando de una de las torres mejor situadas desde un punto de vista estratégico en esa época. Fue iniciada y finalizada en el año 1252 y su estilo es gótico románico. 

Como puede observarse, este edificio cuenta con una planta cuadrada, cuenta con tres cuerpos y una azotea almenada. En los ángulos que van justo debajo de la azotea se pueden observar unas gárgoles que, aunque pequeñas, tienen un estilo estético muy bien logrado y que se conservan en un estado completamente envidiable. 

Además de su antigüedad, la torre es conocida por la leyenda que ronda con respecto a su origen, aunque hoy en día está más que comprobada la falta de veracidad de este relato: la tradición relata que al enviudar el rey Fernando III de Castilla, contrajo nuevas nupcias con la doncella Juana de Danmartín de solo 17 años con la intención concreta de estrechar lazos políticos con Francia.

Posteriormente la pareja real se instalaría en el Alcázar de Sevilla tras el inicio de la campaña para conquistar esta ciudad junto con Córdoba. Cuatro años después el rey falleció dejando en el Alcázar a la ahora viuda en Sevilla sin más compañía que la de las doncellas que le asistían. 

En este punto, el infante Fadrique quien era hijo de Fernando III con su anterior esposa y por lo tanto hijastro de Juana (aunque con poca diferencia de edad) se presenta en el alcázar para brindar sus condolencias pero se termina enamorando de Juana con quien sale frecuentemente de caza y le manda a construir la torre como pabellón de caza. Al final de la leyenda, los enamorados se separan debido a las murmuraciones y rechazo del pueblo: la reina volvió a Francia y el infante Fadrique fue ejecutado por orden de su hermano Alfonso X de Castilla por haber ofendido el decoro de la casa real.

Lo cierto es que a pesar que el infante Fadrique sí murió por orden de Alfonso X de Castilla, esto se efectuó bajo acusaciones de sedición como lo registra la documentación de la época. En cuanto a la torre, lo más seguro es que fue erigida como un edificio militar dada las sospechas que Fadrique tenía contra su hermano.

Actualmente la Torre de Don Fadrique es considerada como Bien de Interés Cultural y Monumento Histórico-Artístico por parte del Tesoro Nacional. Es propiedad del ayuntamiento de Sevilla el cual recientemente ha emprendido obras de limpieza y restauración para que pueda servir como un destino turístico de gran interés para quienes estén dispuestos a visitar Sevilla.

4. Torres de la plaza de España 

Estas enormes torres de estilo barroco flanquean la plaza de España, en Sevilla. Esta plaza se levantó entre 1914 y 1929 para la Exposición Iberoamericana de 1929 y el arquitecto encargado fue Aníbal González, fue el edificio más grande en la ciudad durante el siglo XX.

Esta plaza es tan hermosa que incluso ha sido utilizada como locación para distintas obras cinematográficas como “Lawrences de Arabia” o la súper popular entrega de “El ataque de los clones” de las Guerras de las Galaxias. Es también uno de los monumentos turísticos más visitados en España, atrayendo cada año a turistas de todo el mundo ansiosos por conocer sus hermosos parajes. 

En total, la plaza cuenta con unos 170 metros de diámetro mientras que las torres tienen una imponente altura de 74 metros. Lamentablemente las torres han sufrido daños en su estructura debido a causas externas y otras medioambientales como la desecación del subsuelo en donde están asentadas. Este fenómeno ha hecho que la Torre Norte se haya desnivelado unos 12 centímetros mientras que la Sur solo unos 5 centímetros por estar asentada en terreno más firme. 

Una anécdota curiosa es que en un principio las torres fueron fuertemente rechazadas por la Academia de Bellas Artes cuyo argumentos consistía en que esta obra se trataba solo de un intento desesperado por rivalizar con la altura de la Giralda, torre campanario de la catedral de Santa María, también en Sevilla. Otro dato interesante es que para la exposición se le instalaron a las torres ascensores de madera de caoba que costaron 28.000 pesetas cada uno, sin embargo desaparecieron una vez culminado el evento. 

3. Torre de Los Remedios 

Se trata de una de las torres más modernas en este top. Su construcción se remonta a la década de los 80 y su historia comienza cuando una empresa inmobiliaria dueña de un conjunto de terrenos en el que sería el Barrios de los Remedios vendió las parcelas a la Diputación, lideradas por ese entonces por el Marqués de Vallehermoso. 

El edificio en total dispone de 19 plantas, tiene una altura sobre rasante de 80 metros y ha terminado siendo uno de los edificios más referenciales en toda Sevilla. Se puede ver prácticamente desde cualquier punto de la ciudad y aunque cuenta con otras torres y edificios de mayor tamaño, la Torre de los Remedios sigue destacando por ser una de las más modernas edificaciones de tal magnitud.

Una de sus mayores virtudes está en su interior el cual ha sido reformado para albergar oficinas del más alto nivel. Esto crea un contraste para el espectador ya que al ver el edificio por fuera notará que su arquitectura y diseño es muy propio de los años 80, pero al adentrarse la sensación es de que se está en una de las construcciones más modernas y con los servicios tecnológicos más avanzados en el país.

El número de plantas de la torre es 20, con 90 plazas para aparcar, 600 líneas de teléfono y 6 ascensores. También permite una cantidad de visitas diarias de 1200 personas siendo también uno de las instalaciones más concurridas en Sevilla, mientras que la población prevista es de 700 personas. Se puede destacar la gran antena que tiene la torre, la cual tiene una altura de 5,4 metros.

Hoy en día la torre sigue teniendo un margen de mejora elevado por lo que es común que se le hagan adecuaciones cada cierto tiempo. Desde cableados, hasta mantenimiento a los servidores locales, la torre se mantiene en constante proceso de crecimiento tecnológico de modo que pueda seguir codeandose con las construcciones más modernas en todo el territorio de España. 

Tanto el diseño como las funciones de esta torre corresponden de manera asertiva con la finalidad con la que fue fundado todo el barrio de los remedios en la avenida de República Argentina: se trata de un urbanismo completo, con todos los espacios necesarios para el desarrollo de la vida diaria y con un sector empresarial que contribuya de forma constante al crecimiento económico de toda la región de Andalucía. 

La torre no ha sido pensada como una atracción turística pero dada su relevancia operacional y su imponente tamaño se ha convertido en un punto neurálgico en donde turistas de España e incluso de otros países visitan para admirar al que es considerado como el primer antecedente de un rascacielos en Sevilla. Puede que no tenga un legado histórico tan amplio como el de otras construcciones de gran tamaño en la ciudad, pero lo cierto es que la Torre de Los Remedios es hoy en día una de las construcciones más icónicas, tomando en cuenta que se mantiene en actividad por lo que su nivel de renovación es constante. 

2. La Giralda 

Sin dudas, esta es una de las construcciones más representativas de Sevilla en toda su historia. Puntualmente La Giralda es el nombre por que se le conoce a la torre del campanario de la catedral de Santa María y que hoy en día también es una de las atracciones turísticas más reconocidas de la ciudad con sus casi 95 metros de altura. 

Fue declarada como Monumento Nacional el 29 de diciembre de 1928 y en 1987 fue considerada junto al Alcázar y el Archivo de Indias como Patrimonio de la Humanidad. Su belleza arquitectónica es tal que muchos edificios y construcciones a lo largo y ancho de España y en el resto del mundo están inspirados en su majestuoso diseño. 

Cabe destacar que la parte inferior de esta torre es parte del antiguo alminar de la mezquita que solía estar en ese lugar a finales del siglo XII, durante la ocupación de los almohades dado que Sevilla se convirtió en la capital de Al-Ándalus. La estructura superior, por su parte, fue sobrepuesta durante la época cristiana en el siglo XVI y fue pensada para albergar las campanas. En la cúspide está situada una estatua de bronce que representa el Triunfo de la Fe, a la vez que sirve de veleta.

Sus precedentes estilísticos tienen mucho que ver que su evidente legado musulmán: la alminar de la mezquita de Kutubia en Marruecos fue el modelo en el que se basó la construcción de esta torre aunque también tiene un notable parecido a la alminar de la mezquita de Hasan, en el mismo país. Su estructura cumple con los requisitos de los alminares clásicos de la escuela hispanomarroquí.

Su cuerpo es un claro reflejo de la rica mezcla cultural que se vivió en Sevilla: para el cuerpo musulmán se utilizaron restos de algunas construcciones de la época romana, conservando incuso algunos epígrafes en latín. Los cuerpos superiores están mucho más divididos y se conforman por el cuerpo de las campanas, el cuerpo del reloj, el cuerpo de las estrellas, el cuerpo de las carambolas, el penacho, la esfera y el Giraldillo.

Sobre la decoración del exterior se puede evidenciar el uso de bíforos o ajimeces semicirculares, mientras que en el cuerpo de las campanas se aprecian ventanales con arcos y capiteles de estilo mozárabe. Cuenta con un total de 24 campanas, 18 de volteo y 6 de badajo haciendo de la catedral de Santa María la que mayor cantidad de campanas entre las catedrales de España. 

Gracias a su belleza estructural, resultado de años de interacciones políticas y culturales en el territorio de Andalucía, La Giralda es hoy en día uno de los mayores atractivos turísticos de la región. Desde la cúspide la vista de la ciudad de Sevilla es panorámica y de las más hermosas que se pueden apreciar en toda España. 

Además es una construcción con alta referencia dentro de la cultura popular: es mencionada obras literarias como “El viaje entretenido” de Agustín Rojas Villandrando o “El Quijote” de Miguel de Cervantes. En la cinematografía se pueden destacar producciones de Hollywood como Knight and Day del 2010 y Assasin’s Creed del año 2016. 

1. La Torre Sevilla

Es considerada como el centro arquitectónico de la Andalucía moderna, la Torre de Sevilla es la edificación más alta de la localidad con sus imponentes 180,5 metros de altura lo que la posiciona como el primer rascacielos construido en la ciudad andaluza e inaugurado en años recientes, puntualmente en el año 2015. 

Es un edificio multifuncional: en su base cuenta con un centro comercial de dos edificios y una vía central. A pesar de que el proyecto pasó por varios nombres en los estudios del arquitecto siempre fue denominado como Torre Sevilla, razón por la que en el año de su inauguración la torre fue bautizada de esa manera. 

El arquitecto encargado fue el argentino Cesar Pelli quien también es autor de otras torres y obras arquitectónicas reconocidas en diversos países del mundo como las emblemáticas Torres Petronas de Kuala Lumpur, Malasia y las del World Financial Center de Nueva York. En sus propias palabras, la Torre Sevilla fue planificada con un conjunto de elementos que le dan sombra y personalidad como un método de protección contra el incesante sol de la ciudad. 

Una de las grandes novedades de la torre consiste en que su estructura se abastecerá por completo de energías renovables, dejando de emitir un total de 4.000 toneladas al año de CO2 a la atmósfera. De esta manera la Torre Sevilla se posiciona no sólo como una de las estructuras más modernas en España sino como un ejemplo de funcionamiento ecosostenible para las futuras generaciones.  

Además, está ubicada en un entorno privilegiado y dota a la ciudad de un espacio vanguardista que sirve como centro económico sevillano. Anterior a su construcción el entorno empresarial y turístico en lo que hoy es el complejo Torre Sevilla era más reducido, esto habla del impacto que ha tenido prácticamente desde su inauguración. 

No obstante, la construcción de este rascacielos no ha estado exento de polémica, esto debido principalmente a que Sevilla siempre fue una ciudad de construcciones con baja altura y con el tiempo se llegó a implementar una norma no escrita según la cual ninguna edificación podía superar la altura de La Giralda. Esta misma polémica ya se había levantado con la construcción de las torres de la Plaza de España que con 74 metros son mucho más pequeñas que la Torre Sevilla.

Sin duda, la Torre Sevilla es un símbolo creciente de modernidad y dinamismo que le da a la ciudad de Sevilla una combinación perfecta entre estructuras modernas y edificaciones antiguas. Se prevé que su margen de mejora siga en aumento y que con el paso del tiempo inspire a más construcciones de este estilo en diversas ciudades de España. 

Todas estas torres, con sus contextos históricos determinados son parte de la idiosincrasia sevillana, edificios que con sus características particulares se han convertido en símbolos de la cultura andaluza y que a su manera son reconocidos a nivel nacional e incluso internacional como majestuosas obras de arquitectura, ingeniería y diseño. 

En Sevilla el valor estético es de vital importancia y eso se refleja perfectamente en cada una de sus edificaciones, incluyendo las torres. Desde las más antiguas a las más modernas presentan estilos muy bien pensados y que inspiran un legado que debe conservarse para las próximas generaciones. La próxima vez que recorras Sevilla no puedes dejar de dar un paseo por estos monumentos de las alturas que seguramente te impresionará con su imponente presencia, una razón más de orgullo para todos los sevillanos. 

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