Sevilla es una provincia llena de contrastes. El entorno natural y una nutrida historia han contribuido en la constitución de cada uno de los elementos propios de esta región y la gastronomía no podía quedarse atrás

Cada plato típico de Sevilla es una sorpresa en sí misma: sus vibrantes colores, sus aromas característicos, y la combinación de sabores han hecho de la cocina andaluza uno de los baluartes gastronómicos en toda España. Lo especial de cada uno de estos platillos es el uso de los ingredientes autóctonos que les agregan un sabor único: los olivares, naranjales y almendrales sevillanos se conjugan para darnos una muestra de buen sabor y elegancia. 

¿Quieres conocer algunas de estas exquisiteces? Entonces sigue leyendo porque daremos un paseo culinario por Andalucía para conocer 10 platos típicos de Sevilla. Será una experiencia verdaderamente sensorial. 

10. El Serranito

Es poco probable que una persona que haya vivido o visitado Sevilla por lo menos una vez en su vida no probara todavía un serranito. Se trata de uno del bocadillo sevillano por excelencia, uno de los platillos más comunes y propios de esta región, capaz de dejar encantados a propios y extraños.

Lo mejor de todo es que su preparación no podría ser más sencilla: sólo se necesita jamón serrano, filetes de lomo de cerdo, pimientos asados y rodajas grandes de tomate. Entre mejor sea la calidad de cada uno de estos ingredientes, mejor será la calidad de este rápido pero exquisito tentempié.  

Su nombre se debe al alias de su inventor: José Luis Cabeza, quien se apodaba Jose Luís del Serranito, un torero y cantante de la localidad. El bocadillo ganó tal notoriedad que en poco tiempo se hizo muy popular en toda la región y aunque nunca falta quién cuestione su origen los sevillanos siempre defenderán a capa y espada su procedencia hispalense. 

Si visitas Sevilla podrás darte cuenta de la importancia del serranito en su gastronomía al  encontrarlos en casi todos los bares, restaurantes y tascas típicas. Incluso en algunos sitios se ha variado un poco la receta original con el uso de ingredientes de origen francés y algunas salsas propias del establecimiento. 

Este es, sin dudas, una de las tapas más famosas en toda la región, un bocadillo tan sencillo como delicioso que mezcla el potente sabor de las carnes con acidez y dulzor de las verduras para lograr un producto único. También es bastante accesible ya que no llega a costar más de 5 euros

9. Pescaito frito 

Al estar tan cerca de las costas con el mejor pescado de España como Huelva, Cádiz y Málaga no es extraño que la gastronomía sevillana esté llena de platillos en los que el pescado sea el principal protagonista. Los pescados más utilizados en Sevilla son los boquerones, las pijotas y las acedías. 

Puntualmente, el pescaito frito es un plato bastante sencillo: filetes de pescado fritos enteros con un nivel de aceite adecuado, pueden ir acompañados con diversos contornos o simplemente con un limón cortado a la mitad para que con ese toque de acidez la boca se llene con el contraste de sabores. 

Un buen sevillano sabe lo que es degustar un plato repleto de pescaito frito en una terraza, este es uno de los mayores gustos en la región, tanto así que es el primer platillo típico que se sirve durante la Feria de Abril y se llama: Lunes de pescaito. Si visitas Sevilla durante este mes, comerlo es un requisito obligatorio. 

Para hacer un pescaito frito a la sevillana es importante que los filetes rebosen por unos minutos en harina de almorta y se frían en aceite de oliva hasta que adquieran ese color dorado característico. Si lo acompañas con una buena bebida como cerveza o vino, la experiencia culinaria estará completa. 

Además, es un plato que también tiene un gran contexto histórico ya que se remonta a la época sefardita. Incluso existen documentos del siglo XVIII que confirman la presencia de este platillo en diversas zonas de Andalucía. 

8. Bacalao con tomate 

Nuevamente el pescado demuestra qué es uno de los ingredientes favoritos en España y en especial en Andalucía. Esta vez es el bacalao el ingrediente principal de este platillo típico de Sevilla el cual es una de las mejores opciones que tendrás en la mesa en cualquier época del año, pero especialmente en la Semana Mayor.  

A pesar de ser un plato sencillo de hacer también es cierto que hay que mantener algunos cuidados para lograr el sabor característico de la región: en primer lugar, es necesario que los lomos de bacalao reposen en agua por 48 horas cambiando el agua cada 12 y manteniéndolos en el refrigerador para que se conserve por completo. 

Este plato se sirve con una salsa de tomate casera la cual puede variar de acuerdo a la sazón familiar, la mayoría de las recetas sin embargo tienen ingredientes en común como pimientos, perejil, pupal de chorizo y ese leve toque de picante que lo deja como para chuparse los dedos. 

El secreto para que el sabor del pescado se aminore y se mezcle perfectamente con la sazón de la salsa es cocinarlo en vino blanco, dejando que el alcohol se evapore y los componentes de esta bebida queden impregnados en los lomos de bacalao. Este es el secreto para que este platillo adquiera ese gusto tan particular.  

No importa la época del año en la que lo pruebes, el bacalao con tomate siempre será una de las mejores opciones para degustar del repertorio culinario de Sevilla. Ya sea como entrada o plato principal, la combinación de sabores que logra es verdaderamente difícil de igualar

7. Huevos a la flamenca 

A pesar que dentro de la propia Sevilla hay diferentes versiones de esta receta, lo cierto es que se trata de uno de los platillos más representativos de esta provincia. También es muy popular debido a que es verdaderamente fácil de hacer y representa una buena dosis de proteínas para el organismo. 

Un aspecto característico para unos verdaderos huevos a la flamenca es que deben ser servidos en una cazuela de barro, esto incluso tiene su contribución al buen sabor que presenta este platillo. Las verduras son fundamentales para su elaboración, especialmente las hortalizas como las habas, judías verdes y calabacín

Además, a este plato no le pueden faltar las finas rodajas de chorizo o jamón serrano y con algunos trozos de pimiento morrón para decorar. Al estar lista la cazuela se mete con todos los ingredientes en el horno y se dejan cuajar los huevos a 180 grados, el nivel de cocción dependerá del gusto de cada persona.

Los huevos a la flamenca se sirven en muchos establecimientos de Sevilla, dado a que la elaboración puede variar mucho, cada chef sirve su versión bajo el nombre de “la especialidad de la casa”. Es un platillo que no te puedes perder si visitas Sevilla por primera vez.

Hay casos en los que se le añaden papas fritas, alcachofas o se rehogan con manteca de cerdo, es una receta muy versátil a la que cada familia le puede agregar su toque personal. Es un plato perfecto para desayunos pero realmente se puede comer durante cualquier momento.  

6. Cola de toro 

Sobre todo durante la temporada taurina, la cola de toro es una de las ofertas gastronómicas con esencia 100% sevillana. Prácticamente no existe tasca, restaurante o bar tradicional que no tenga entre su repertorio este plato icónico no solo de la cocina andaluza, sino también de la española en general. 

Se trata de un estofado con gran combinación de sabores y con un gran peso histórico puesto que ya era conocido desde la época de los romanos. La sala para este platillo debe ser muy especiada, con una contextura espesa y con un color llamativo, lo que representa unas de sus grandes atracciones. 

Al ser marinada en vino, la carne adquiere ese aroma tan profundo y provocativo, la cola de toro troceada tiene una textura especial gracias a un buen tiempo de cocción que la deja sin ninguna superficie dura. El proceso debe ser de 3 horas a fuego lento para lograr el mejor y más exquisito resultado. 

Por lo general se acompaña con papas fritas o cocidas, éstas se colocan alrededor del plato de modo que puedan teñir un poco del aderezo de la cola de toro. También se le agrega algo de cebolla y tomate para matizar un poco el sabor de la carne y así lograr un plato bastante balanceado. 

Sencillamente no se puede dejar de probar la cola de toro: es un plato capaz de cautivar hasta a los más exigentes paladares y que se puede usar ya sea para cocina gourmet o para cualquier almuerzo casual en familia

5. Caracoles 

Dependiendo del país del que vengas, puede que los caracoles no estén en primer lugar en la lista de platillos nuevos por probar, sin embargo los caracoles a la sevillana son tan exquisitos que muy seguramente te quedarás con ganas de repetirlos. Personas de Sevilla y de todo el mundo ya han comprobado la calidad de este platillo. 

Principalmente se comen como tapas y son muy habituales en verano, sobre todo en las terrazas. De hecho, en Sevilla hay un sinnúmero de bares y restaurantes totalmente especializados en caracoles, así que la cantidad de recetas y sazones que tienes a disposición es prácticamente sin fin. 

Cocinarlos requiere de verdadera destreza culinaria y en Sevilla lo dominan muy bien. Para hacer este plato es necesario lavar muy bien los caracoles para luego hervirlos con un conjunto de especias en un saquillo conocido como muñequilla. El caldo que se produce emana un aroma al que difícilmente se le pueda resistir.

Es un plato que va muy bien acompañado con bebidas frías como una buena cerveza artesanal o con un vino de la mejor calidad. Ir de caracoles se ha convertido en una de las costumbres más icónicas en Sevilla y representa parte de su idiosincrasia e identidad culinaria.

Sin importar de cuál localidad de Sevilla se trate, seguramente al caminar por uno de sus icónicos barrios verás a las afueras de los bares esas pizarras con el aviso: “hay caracoles”. Si te atreves a intentarlo seguramente te llevarás una de las sorpresas más deliciosas que hayas degustado.

4. Mantecaito 

Otro bocadillo se cuela en este listado, esta vez se trata del mantecaito: una verdadera delicia culinaria que además de ser uno de los tentempiés más populares en Sevilla, también hay que destacar que es demasiado fácil de hacer y que también se pueden comprar a precios muy bajos.

Para hacerlo se necesita pan de mollete para hacer un montadito con solomillo al whiskey y papas fritas. Es tan fácil de hacer que se ha convertido en una alternativa por excelencia para esas horas del día en las que solo se quiere comer rápido y bueno, puede ir acompañado de salsas para mojar. 

A pesar de que la receta no tiene mucha ciencia, ningún mantecao es igual: en cada bar y restaurante la sazón del solomillo al whiskey es personalizada de acuerdo a la creatividad del chef. Los sabores e ingredientes tradicionales son siempre respetados pero siempre con el sentido de innovación y creatividad propios de la gastronomía andaluza. 

Es un bocadillo que ha perdurado a través de los años como uno de los más icónicos de la región. En cada bar o restaurante es común que sirvan como entrada y el nivel de recepción que ha tenido a nivel internacional ha hecho que incluso sean ofrecidos en restaurantes de otros países. 

No es nada extraño ver como en bodeguitas y otros establecimientos especializados en mantecaitos las filas sean exorbitantes pero lo cierto es que por este genial y sencillo platillo vale la pena la espera

3. Pincho moruno 

En este caso nos referiremos al protagonista principal de toda buena barbacoa sevillana: el pincho moruno. También conocido como “pinchito” estas brochetas se componen de dados de carne de pollo adornados con trozos de pimentón, un ingrediente que no falta en ninguna receta andaluza. 

Es un bocadillo con una interesante mezcla de culturas ya que es la variante española del kebab, platillo similar originario de Medio Oriente. De hecho, el adjetivo “moruno” tiene origen en las tradiciones propias de la cultura culinaria de los países árabes que históricamente estuvieron ligados con Andalucía.  

Son muy comunes en ferias tradicionales y temporadas festivas. Tienen un sabor fuerte pero moderado gracias a la combinación del aderezo, las especias y la carne de pollo, el largo del pincho debe ser de unos 20 a 25 cm aproximadamente y debe ser de metal para ser catalogado como un verdadero moruno. 

Lo mejor de todo es que no requiere demasiado tiempo para cocinarse a la parrilla y también puede encontrarse totalmente armado en cualquier supermercado o tienda cerca de casa y a precios bastante accesibles. 

2. Huevas aliñadas 

Aunque son autóctonas de Cádiz, las huevas aliñadas son de los platos más consumidos en Sevilla, en donde se sirven como tapas o incluso como plato principal debido a su exquisito sabor de la costa. Es un platillo ideal para los calurosos días de verano, para disfrutar en una terraza o con una cerveza helada en mano. 

El único reto para hacer a la perfección esta receta es que las huevas no se rompan al momento de cocinarlas, de resto todo el proceso es realmente sencillo: solo se requieren huevas de merluza, pimientos verdes, tomates rojos cebolla, aceite de oliva y vinagre de jerez para hacer la vinagreta. 

Ese platillo tiene una combinación de sabores que encanta a cualquiera. Matices fuertes y suaves, todos en su proporción perfecta para lograr el nivel que deja encantados a propios y extraños. Se comen bien frías luego de cocer muy bien las huevas y combinarlas con los vegetales. 

El toque final lo da una piza de sal gorda al gusto. Este es otro de esos platillos que van muy bien con un toque de innovación propia aunque siempre respetando la proporción de los ingredientes originales. Lo mejor de todo es que se puede hacer en casa a cualquier hora y no tomará mucho tiempo en estar lista. 

1 . Pajaritos fritos 

Aunque el nombre de este platillo pueda herir algunas susceptibilidades, se trata de una de las más grandes delicias del sur de España hecha principalmente con codornices fritas en un sartén y servidas en una cazuela de barro cocido, lo que le otorga un sabor muy hogareño. 

Su consumo está registrado incluso desde desde el siglo XVII y está documentado que la receta llevaba tocino, dientes de ajo y perejil. Originalmente los pajaritos fritos se podían hacer con diversos tipos de pequeñas aves frugívoras como la curruca capirotada, pero con el tiempo esto se fue regulando para evitar la caza excesiva hasta que se ajusto la receta con las codornices, las cuales no tienen prohibición de consumo
Hoy en día las puedes encontrar en muchos bares de Sevilla. Se sirven como tapas y tienen un sabor característico que combina algo de dulzor con vibrante de las especias y un toque picante que hace que la boca se vuelva agua. Los pajarillos van excelentes con algo de pan bien tostado y una cerveza fría a la mano.

(0/5) de 0 votos.